CATECISMO
EN CASA DE LA CRISTIANDAD

SIGAMOS A JESÚS
EL SEÑOR NOS GUÍA


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Abril 2020
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Santa Misa Domingo 26 de Abril 2020
III DOMINGO DE PASCUA
Antífona de entrada

Aclama a Dios, tierra entera. Canten todos un himno a su nombre, denle gracias y alábenlo. Aleluya. Cfr. Sal 66 (65), 1-2

Gloria

(Cuando se requiera, este himno puede recitarse o cantarse:)

Gloria a Dios en el cielo,
y en la tierra paz a los hombres
que ama el Señor.

Por tu inmensa gloria
te alabamos, te bendecimos,
te adoramos, te glorificamos,
te damos gracias,
Señor Dios, Rey celestial,
Dios Padre todopoderoso.
Señor, Hijo único, Jesucristo.

Señor Dios, Cordero de Dios,
Hijo del Padre;
tú que quitas el pecado del mundo,
ten piedad de nosotros;
tú que quitas el pecado del mundo,
atiende nuestra súplica;
tú que estás sentado a la derecha del Padre,
ten piedad de nosotros;
porque sólo tú eres Santo,
sólo tú Señor,
sólo tú Altísimo, Jesucristo,
con el Espíritu Santo
en la gloria de Dios Padre
Amén.

Oración colecta

Dios nuestro, que tu pueblo se regocije siempre al verse renovado y rejuvenecido, para que, al alegrarse hoy por haber recobrado la dignidad de su adopción filial, aguarde seguro con gozosa esperanza el día de la resurrección. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos. Amén.

Hechos 2, 14. 22-23

El día de Pentecostés, se presentó Pedro, junto con los Once, ante la multitud, y levantando la voz, dijo: “Israelitas, escúchenme. Jesús de Nazaret fue un hombre acreditado por Dios ante ustedes, mediante los milagros, prodigios y señales que Dios realizó por medio de él y que ustedes bien conocen. Conforme al plan previsto y sancionado por Dios, Jesús fue entregado, y ustedes utilizaron a los paganos para clavarlo en la cruz.
Pero Dios lo resucitó, rompiendo las ataduras de la muerte, ya que no era posible que la muerte lo retuviera bajo su dominio. En efecto, David dice, refiriéndose a él: Yo veía constantemente al Señor delante de mí, puesto que él está a mi lado para que yo no tropiece. Por eso se alegra mi corazón y mi lengua se alboroza; por eso también mi cuerpo vivirá en la esperanza, porque tú, Señor, no me abandonarás a la muerte, ni dejarás que tu santo sufra la corrupción. Me has enseñado el sendero de la vida y me saciarás de gozo en tu presencia.
Hermanos, que me sea permitido hablarles con toda claridad. El patriarca David murió y lo enterraron, y su sepulcro se conserva entre nosotros hasta el día de hoy. Pero como era profeta y sabía que Dios le había prometido con juramento que un descendiente suyo ocuparía su trono, con visión profética habló de la resurrección de Cristo, el cual no fue abandonado a la muerte ni sufrió la corrupción.
Pues bien, a este Jesús Dios lo resucitó, y de ello todos nosotros somos testigos. Llevado a los cielos por el poder de Dios, recibió del Padre el Espíritu Santo prometido a él y lo ha comunicado, como ustedes lo están viendo y oyendo”.
Palabra de Dios. Te alabamos Señor.

Salmo 15

R. Señor, me enseñarás el sendero de la vida. O: Aleluya.
Protégeme, Dios mío, que me refugio en ti; yo digo al Señor: “Tú eres mi bien”. El Señor es el lote de mi heredad y mi copa, mi suerte está en tu mano. R.
Bendeciré al Señor que me aconseja; hasta de noche me instruye internamente. Tengo siempre presente al Señor, con él a mi derecha no vacilaré. R.
Por eso se me alegra el corazón, se gozan mis entrañas, y mi carne descansa serena: porque no me entregarás a la muerte ni dejarás a tu fiel conocer la corrupción. R.
Me enseñarás el sendero de la vida, me saciarás de gozo en tu presencia, de alegría perpetua a tu derecha. R.

1 Pedro 1, 17-21

Hermanos: Puesto que ustedes llaman Padre a Dios, que juzga imparcialmente la conducta de cada uno según sus obras, vivan siempre con temor filial durante su peregrinar por la tierra.
Bien saben ustedes que de su estéril manera de vivir, heredada de sus padres, los ha rescatado Dios, no con bienes efímeros, como el oro y la plata, sino con la sangre preciosa de Cristo, el cordero sin defecto ni mancha, al cual Dios había elegido desde antes de la creación del mundo y, por amor a ustedes, lo ha manifestado en estos tiempos, que son los últimos. Por Cristo, ustedes creen en Dios, quien lo resucitó de entre los muertos y lo llenó de gloria, a fin de que la fe de ustedes sea también esperanza en Dios.
Palabra de Dios. Te alabamos Señor.

Aclamación antes del Evangelio

Aleluya, aleluya.
Señor Jesús, haz que comprendamos la Sagrada Escritura. Enciende nuestro corazón mientras nos hablas. Cfr. Lc 24, 32
Aleluya, aleluya.

Lucas 24. 13-35

El mismo día de la resurrección, iban dos de los discípulos hacia un pueblo llamado Emaús, situado a unos once kilómetros de Jerusalén, y comentaban todo lo que había sucedido.
Mientras conversaban y discutían, Jesús se les acercó y comenzó a caminar con ellos; pero los ojos de los dos discípulos estaban velados y no lo reconocieron. Él les preguntó: “¿De qué cosas vienen hablando, tan llenos de tristeza?”
Uno de ellos, llamado Cleofás, le respondió: “¿Eres tú el único forastero que no sabe lo que ha sucedido estos días en Jerusalén?” Él les preguntó: “¿Qué cosa?” Ellos le respondieron: “Lo de Jesús el nazareno, que era un profeta poderoso en obras y palabras, ante Dios y ante todo el pueblo. Cómo los sumos sacerdotes y nuestros jefes lo entregaron para que lo condenaran a muerte, y lo crucificaron. Nosotros esperábamos que él sería el libertador de Israel, y sin embargo, han pasado ya tres días desde que estas cosas sucedieron. Es cierto que algunas mujeres de nuestro grupo nos han desconcertado, pues fueron de madrugada al sepulcro, no encontraron el cuerpo y llegaron contando que se les habían aparecido unos ángeles, que les dijeron que estaba vivo. Algunos de nuestros compañeros fueron al sepulcro y hallaron todo como habían dicho las mujeres, pero a él no lo vieron”.
Entonces Jesús les dijo: “¡Qué insensatos son ustedes y qué duros de corazón para creer todo lo anunciado por los profetas! ¿Acaso no era necesario que el Mesías padeciera todo esto y así entrara en su gloria?” Y comenzando por Moisés y siguiendo con todos los profetas, les explicó todos los pasajes de la Escritura que se referían a él.
Ya cerca del pueblo a donde se dirigían, él hizo como que iba más lejos; pero ellos le insistieron, diciendo: “Quédate con nosotros, porque ya es tarde y pronto va a oscurecer”. Y entró para quedarse con ellos. Cuando estaban a la mesa, tomó un pan, pronunció la bendición, lo partió y se lo dio. Entonces se les abrieron los ojos y lo reconocieron, pero él se les desapareció. Y ellos se decían el uno al otro: “¡Con razón nuestro corazón ardía, mientras nos hablaba por el camino y nos explicaba las Escrituras!”
Se levantaron inmediatamente y regresaron a Jerusalén, donde encontraron reunidos a los Once con sus compañeros, los cuales les dijeron: “De veras ha resucitado el Señor y se le ha aparecido a Simón”. Entonces ellos contaron lo que les había pasado en el camino y cómo lo habían reconocido al partir el pan.
Palabra del Señor. Gloria a Ti Señor Jesús.

Profesión de Fe

Credo Niceno
Creo en un solo Dios, Padre todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra, de todo lo visible y lo invisible.

Creo en un solo Señor, Jesucristo, Hijo único de Dios, nacido del Padre antes de todos los siglos: Dios de Dios, Luz de Luz, Dios verdadero de Dios verdadero, engendrado, no creado, de la misma naturaleza del Padre, por quien todo fue hecho; que por nosotros, los hombres, y por nuestra salvación bajó del cielo, y por obra del Espíritu Santo se encarnó de María, la Virgen, y se hizo hombre; y por nuestra causa fue crucificado en tiempos de Poncio Pilato, padeció y fue sepultado, y resucitó al tercer día, según las Escrituras, y subió al cielo, y está sentado a la derecha del Padre; y de nuevo vendrá con gloria para juzgar a vivos y muertos, y su reino no tendrá fin.

Creo en el Espíritu Santo, Señor y dador de vida, que procede del Padre y del Hijo, que con el Padre y el Hijo recibe una misma adoración y gloria, y que habló por los profetas.

Creo en la Iglesia, que es una, santa, católica y apostólica.

Confieso que hay un solo bautismo para el perdón de los pecados.

Espero la resurrección de los muertos y la vida del mundo futuro.

Amén.

Oración sobre las ofrendas

Recibe, Señor, los dones que, jubilosa, tu Iglesia te presenta, y puesto que es a ti a quien debe su alegría, concédele también disfrutar de la felicidad eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

Antífona de la comunión

Los discípulos reconocieron al Señor Jesús, al partir el pan. Aleluya. Lc 24, 35

Oración después de la comunión

Dirige, Señor, tu mirada compasiva sobre tu pueblo, al que te has dignado renovar con estos misterios de vida eterna, y concédele llegar un día a la gloria incorruptible de la resurrección. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

MEDITACIÓN: LUCAS 24, 13-35

Se les abrieron los ojos y lo reconocieron. (Lucas 24, 31)

¿No desearías tú haber estado ahí cuando Cleofás y su amigo iban caminando hacia Emaús? ¿No crees que habría sido emocionante escuchar cómo Jesús interpretaba las Escrituras y ver las reacciones de los discípulos cuando reconocieron al Señor al partir el pan?

De alguna manera, hoy nosotros podemos estar ahí. Cada día, dos mil años después de la resurrección, la palabra de Jesús enciende el fuego en el corazón del creyente y abre nuestros ojos para reconocerlo. Esto es así porque la Escritura no se limita simplemente a enseñarnos acerca de Cristo, ¡también nos revela al Señor!

Cada vez que escuchamos la Palabra de Dios en Misa es bueno recordar que no se trata simplemente de frases escritas en una página. Pablo enseñó que la Palabra de Dios “tiene vida y poder; es más cortante que cualquier espada de dos filos” (Hebreos 4, 12) porque fue inspirada por Dios y tiene el propio poder del Espíritu Santo para darnos sabiduría, paz y gozo. Todo lo que necesitamos es escucharla con fe.

Cleofás y su amigo tuvieron que andar un largo camino con Jesús antes de reconocerlo, y a veces eso nos pasa a nosotros también. Así que sé paciente contigo mismo. Cuando escuches la Palabra de Dios proclamada en la Misa, trata de imaginarte que estás en medio de la acción, y piensa que puedes escuchar al Señor que te habla. Deja a un lado las distracciones y escucha lo que él quiera decirte.

Es posible que no “escuches” nada inmediatamente, pero no te preocupes, eso puede suceder, porque es señal de que el Espíritu Santo todavía está actuando en ti, así como lo hacía en los discípulos de Emaús a cada paso que daban. El Señor derrama su gracia aun cuando nosotros no podamos sentirla. Todo lo que tienes que hacer es tratar de mantener abierto el corazón lo más que puedas. Con el tiempo irás reconociendo la presencia de Jesús en tu vida.

“Espíritu Santo, ayúdame a reconocer a Jesús en su palabra. Señor, permite que tu palabra me toque hoy para que yo sea un instrumento tuyo para tu gloria.”

Hechos 2, 14. 22-33
Salmo 16 (15), 1-2. 5. 7-11
1 Pedro 1, 17-21

Videos de Interés
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TEMA 15 DEL 26/04/2020

Orar

Orar

Jesús, en este dia te damos gracias por todo lo que nos has dado esta semana,
te damos gracias por los alimentos que pones en la mesa de mis padres,
te damos gracias por el trabajo de mis padres,
te dmos gracias por todos los niños que se encuentran felices en unión de su familia.
Te pedimos Señor por nuestra salud y de todo el mundo, protégenos de cualquier enfermedad,
te pedimos por todos los ñiños en su día que reine la felicidad en sus casas para celebrarlos.
Jesús, te pedimos por los niños que andan solos en las calles.
Jesús, te vemos sobre la cruz, con la cabeza inclinada.
Has querido dar la vida por nosotros,
has querido decirnos que tu amor es para siempre;
y que perdonas siempre nuestras faltas.
¡Gracias, Jesús!
Sabemos que tú ahora estás vivo y resucitado.
Te pedimos que nos hagas vivir siempre contigo. Amén.
Rezar: Padre Nuestro, Ave María, Gloria.

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Tema

FRUTOS DEL ESPÍRITU SANTO

PARTE 1: ¿QUÉ SON LOS FRUTOS DEL ESPÍRITU SANTO?

Son perfecciones que forma en nosotros el Espíritu Santo como primicias de la gloria eterna. Van naciendo en la Persona en la medida en que se va acercando a Dios y creando una relación más intima con El. (Gálatas 5: 22-23)

LOS DOCE FRUTOS DEL ESPÍRITU SANTO EN PENTECOSTÉS

1º CARIDAD Es el primero de los frutos del Espíritu Santo, fundamento y raíz de todos los demás. Siendo Él, la infinita caridad, o sea, el Amor Infinito, es lógico que comunique al alma su llama, haciéndole amar a Dios con todo el corazón, con todas las fuerzas y con toda la mente y al prójimo por amor a Dios. Donde falta este amor no puede encontrarse ninguna acción sobrenatural, ningún mérito para la vida eterna, ninguna verdadera y completa felicidad. Es lógico, también, que la caridad sea un dulcísimo fruto, porque el amor de Dios, es alcanzar el propio fin en la tierra y es el principio de esta unión en la eternidad.

2º GOZO Es el fruto que emana espontáneamente de la caridad, como el perfume de la flor, la luz del sol, el calor del fuego, da al alma un gozo profundo, producto de la satisfacción que se tiene de la victoria lograda sobre sí mismo, y del haber hecho el bien. Es alegría desbordada.

3º P A Z La verdadera alegría lleva en sí la paz que es su perfección, porque supone y garantiza el tranquilo goce del objeto amado. El objeto amado, por excelencia, no puede ser otro sino Dios, y de ahí, la paz es la tranquila seguridad de poseerlo y estar en su gracia.

4º PACIENCIA Siendo la vida una permanente lucha contra enemigos, visibles e invisibles y contra las fuerzas del mundo y del infierno, es necesaria mucha paciencia para superar las turbaciones que estas luchas producen en nosotros, de diferente carácter, educación, aspiraciones y a menudo dominadas por ideas fijas de todo tipo.

5º LONGANIMIDAD Longanimidad es lo mismo que gran coraje, y gran ánimo en las dificultades que se oponen al bien, es un ánimo sobrenaturalmente grande en concebir y ejecutar las obras de la verdad.

6º BONDAD Es el afecto que se tiene en beneficiar al prójimo. Es como el fruto de la benignidad para quien sufre y necesita ayuda. La bondad, efecto de la unión del alma con Dios, bondad infinita, infunde el espíritu cristiano sobre el prójimo, haciendo el bien y sanando a imitación de Jesucristo.

7º BENIGNIDAD La benignidad vuelve sociable y dulce en las palabras y en el trato, a pesar de la rudeza y aspereza de los demás. Es una gran señal de la santidad de un alma y de la acción en ella del Espíritu Santo.

8º MANSEDUMBRE La mansedumbre se opone a la ira y al rencor, se opone a la ira que quiere imponerse a los demás; se opone al rencor que quiere vengarse por las ofensas recibidas. La mansedumbre hace al cristiano paloma sin hiel, cordero sin ira, dulzura en las palabras y en el trato frente a la prepotencia de los demás.

9º FIDELIDAD Mantener la palabra dada, ser puntuales en los compromisos y horarios, es virtud que glorifica a Dios que es verdad. Quién promete sin cumplir, quien fija hora para un encuentro y llega tarde, quien es cortés delante de una persona y luego la desprecia a sus espaldas, falta a la sencillez de la paloma, sugerida por Jesucristo e induce a los demás a la incertidumbre en las relaciones sociales.

10º MODESTIA La modestia, como lo dice su nombre, pone el modo, es decir, regula la manera apropiada y conveniente, en el vestir, en el hablar, en el caminar, en el reír, en el jugar. Como reflejo de la calma interior, mantiene nuestros ojos para que no se fijen en cosas vulgares e indecorosas, reflejando en ellos la pureza del alma, armoniza nuestros labios uniendo a la sonrisa la simplicidad y la caridad, excluyendo de todo ello lo áspero y mal educado.

11º CONTINENCIA La continencia mantiene el orden en el interior del hombre, y como indica su nombre, contiene en los justos límites, en lo que concierne al comer, al beber, al dormir, al divertirse y en los otros placeres de la vida material. La satisfacción de todos estos instintos que asemejan al hombre a los animales, es ordenada por la continencia que tiene como fin energía, el amor a Dios.

12º CASTIDAD La castidad es la victoria conseguida sobre la carne y que hace del cristiano templo vivo del Espíritu Santo. El alma casta, ya sea virgen o casada [porque también existe la castidad conyugal, en el perfecto orden y empleo del matrimonio] reina sobre su cuerpo, en gran paz y siente en ella, la inefable alegría de la íntima amistad de Dios, habiendo dicho Jesús: Felices los limpios de corazón, porque verán a Dios. Con la gracia de Dios.

PARTE 2 CONOCE TU FE CATÓLICA. Leer con tus padres sobre El Santo Rosario. (Parte de abril y mayo hablaremos del Santo Rosario, se colocará también en el apartado de Santo Rosario)

HISTORIA DEL ROSARIO


En la antigüedad los monjes oraban recitando los 150 salmos de David, mientras los iban contando con pequeñas piedras que guardaban en bolsas


Después hicieron cordeles con 150 cuentas (que podian ser nudos o pedazos de madera), para ir contando sus oraciones.


Las demás personas también querian orar y alabar a Dios, pero no sabian leer y no se sabian los Salmos. Los monjes recomendaron rezar el Padre Nuestro



Con el tiempo se remplazaron los 150 Padres Nuestro por Ave Marías. A cada grupo de 50 Ave Marías se le llamaba un “Rosario”


En el siglo XIII, Santo Domingo tuvo una aparición de la Virgen. Ella le dijo que la devoción al Rosario convertiría a muchos pecadores.

PARTE 3 FORMACIÓN LITÚRGICA - MI TEMPLO: A CADA COSA POR SU NOMBRE. LEER CON LOS PADRES DE FAMILIA

El templo, como edificio que es, también tiene diferentes secciones o partes, en ellas se realizan las variadas actividades Litúrgicas, así: en el bautisterio se celebra el sacramento del bautismo, en la sacristia se guardan los ornamentos y se preparan los sacerdotes para las celebraciones, en el coro se coloca el órgano, en el ambón se leen las lecturas, etc.

El Pulpito
El Pulpito es el lugar dónde se colocaba al Sacerdote que iba a predicar, en los templos modernos ya no se construye, pues contamos con micrófono que cumplen su función: hacerse escuchar por todos los fieles.

El Sotocoro
A la entrada de algunos templos está situado el Sotocoro, o también llamado socoro, que es el espcio situado debajo del coro.
En la parte superior del Sotocoro está el coro, que es el lugar destinado a los cantores, en la actualidad los cantores se sitúan cerca del Altar, a veces, dentro del mismo Presbiterio.

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Oraciones

REPASAR ORACIONES CON TUS PADRES: Como meta de esta semana memorizar LA SALVE.

NOTA: No te olvides de seguir estudiando tu
GUÍA DE REPASO 1
Videos de La Biblia
Explicativos
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